por arte,
por un duelo, un amor perdido, una ausencia,
por una promesa, una fecha especial
por un logro que brilla o una herida que no cierra,
por rebeldía adolescente, por capricho, por empezar sin saber
por identidad, por pertenencia, por devoción u homenaje,
por estética, por impulso, porque era parte del ritual,
por renacimiento, por supervivencia,
para marcar un antes y un después
por cerrar una puerta y abrir otra,
por compañía, por fe, porque fue un error hermoso
por el duelo transformado, por orgullo, desobediencia,
por el deseo de verse distinto, para no olvidar, por volver visible lo
invisible,
porque como es… amo el espejo, porque era tiempo de empezar,
porque era parte de una canción, de un libro o película, por una persona,
por una ciudad o un viaje, por un nombre… su amada inicial,
por ese símbolo, animal o flor, por esa frase que sentencia, por una cicatriz,
por una promesa rota, o cumplida, por una etapa de la vida, por celebrar
sobrevivir.
por miedo a que el tiempo borre, por domesticar el dolor,
porque en mí no es efímero, por darle forma al silencio y fijar lo que se
escapa,
por esa costumbre de hablar con lo ausente,
para traducir en el cuerpo el idioma íntimo que creaste con alguien,
por ese alguien que no quiso quedarse
para hacerse mapa, no sentirse pasajero,
para recordar siempre ese motivo,
por dialogar con la muerte, y escribir donde nadie más puede leer,
hacer de la carne un archivo, por tener un lugar donde volver,
por cargar una verdad sin explicarla
para contradecir el olvido…
tú,
por qué